Redmond,
Washington.- Pedro Celis, un ingeniero en computación emanado del
Tec de Monterrey y forjado en universidades de Canadá y Estados
Unidos, es la máxima autoridad en Microsoft de bases de datos.
En su haber tiene varias patentes sobre estos sistemas que
permiten tener organizado el acervo informático de las empresas.
Pero este mexicano es, además, uno de los 25 hombres que trazan las
decisiones políticas en materia de tecnología de Estados Unidos.
Celis, que saliera del país en 1985 con un préstamo de 5 mil
dólares del Banco de México, entró en 2003 a un grupo de expertos
que en 1999 alertara al entonces presidente Bill Clinton sobre un
eventual fin de la hegemonía tecnológica de EU si no aumentaban las
inversiones en ese ramo.
Ya en el poder, George W. Bush eligió un nuevo consejo de
sabios , en 2003, y el nombre de uno de los escogidos para
guiarlo por el mundo de los chips y bits fue el de
este arquitecto de programas de computación de Microsoft, firma
donde labora desde 1998.
Celis nació el 26 de marzo de 1959 y tiene tres hermanos. "Mi
madre nos decía a todos que para triunfar en la vida había que
luchar", dice en una entrevista en el campus de Microsoft.
Al graduarse como ingeniero en sistemas en el Tec de Monterrey,
partió a Canadá en donde terminó su maestría y doctorado en
matemáticas, y ciencias de la computación en la Universidad de
Waterloo.
De las aulas a bases de datos
No quería regresar a México sin haber tenido la experiencia de haber
dado clases en Estados Unidos, algo que le permitiría conseguir más
fácilmente un trabajo en Monterrey.
Así, comenzó a dar clases en el Departamento de Ciencias de la
Computación en la Universidad de Indiana.
Luego se arraigó aquí, creando un área de investigación de bases
de datos. La tecnología que permite cosas como sacar dinero de los
cajeros o mantener los inventarios de gigantes empresas es la que
generó este mexicano desde principios de los ochenta.
"Ayudan a mantener esa información de forma que se puedan hacer
consultas. Entre más poderoso es el procedimiento de las consultas
esos datos se convierten en más información", dice.
Años después llegó a BritonLee, una firma precursora del `Silicon
Valley` californiano. De este fabricante de sistemas para bases de
datos salió un grupo de desarrolladores para crear Sybase, un
gigante en la industria.
"No estaba emocionado ni entusiasmado, estaba energizado. La
sensación de generar ideas avanzadas que resuelven problemas reales
da eso," dice.
Luego, en Tandem Computers estuvo de 1989 a 1998 y le tocó
registrar 12 patentes relacionadas con el mejoramiento de las bases
de datos. Hoy tiene 14 patentes otorgadas por el gobierno de EU y
ocho pendientes. "Durante esa época 70 u 80 por ciento de los
cajeros automáticos del mundo corrían con la tecnología que
desarrollábamos en Tandem, era básica para proteger los fondos".
Microsoft, tras él
Microsoft lo buscaba, pero Celis estaba contento en su puesto de
director técnico de investigación de bases de datos el único
mexicano en una posición tan alta en una firma extranjera.
Le pagaban bien, además, la sede central de Tandem estaba en
Cupertino, California, y gracias a sus desempeño logró abrir un
laboratorio en Austin, Texas. Estaba muy cerca de Monterrey, a donde
viajaba seguido.
Pero decidió unirse a Microsoft cuando Compaq compró a Tandem y
se enteró de que, además de que no veían como un área primordial lo
que él hacía, en charlas privadas sus patrones ofrecían a Microsoft
el trabajo que Celis desarrolló durante casi una década.
En consecuencia, Celis es desde el 13 de mayo de 2003 miembro del
PITAC, el comité que asesora al presidente de EU en todo lo
relacionado con tecnología y seguridad informática.
Sociedad conectada
Sus predecesores le advirtieron al Bill Clinton en 1999 que las
tecnologías de la información era una parte integral de la vida de
los habitantes de ese país, los negocios y la sociedad.
"Las redes de información son vitales para el funcionamiento
económico del país", dice Celis.
Por eso tenían que adelantarse al futuro, planear técnicamente
cómo dominar esa helada de nuevos cambios que venían con los
adelantos de las empresas, y poner al gobierno al nivel del sector
privado.
Tenían que pensar seriamente cómo cimentar el camino para la "sociedad
conectada". Así, dieron propuestas para transformar el entorno, con
base en la comunicación, el uso de la información, la naturaleza del
comercio, el trabajo, la forma de diseñar cosas, dirigir las
investigaciones y entender el gobierno y el medio ambiente dentro de
este modelo.
Los sistemas de salud también debían evolucionar, aquí comenzó el
trabajo de Celis dentro del PITAC.
El primer documento que firmó junto con los 24 asesores de George
W. Bush en junio del 2003 -entre los cuales se encuentran William
Hannigan, presidente de AT&T; Randall Mott, vicepresidente de Dell,
y Ruzena Bajcsy, director del Centro para la Información e
Investigación de la Tecnología en Beneficio de la Sociedad y
profesor de la Universidad de California, en Berkeley, entre otros,
tiene que ver con revolucionar el sistema de salud a través del
software y el hardware.
Base médica
Los elegidos se juntan una vez al mes para evaluar sus propuestas y
entregarlas a la Casa Blanca.
El reporte que entregaron el 17 de junio de 2004 contenía 12
recomendaciones para desarrollar una base de datos médica del
gobierno, que considera, entre otros, la seguridad de la privacidad
de los pacientes, el uso de terminología clínica estandarizada que
pueda ser leída por cualquier centro de salud ligado al sistema,
eliminar las notas manuscritas y la pérdida de archivos del enfermo,
y que todos los cuidados especiales que requiera estén disponibles
por medio de redes.
El experto entra en acción en todo este proceso, pues tiene el
conocimiento necesario para saber qué es posible y cómo llevarlo a
cabo.
Cuando se le cuestiona por qué no ha colaborado también con el
gobierno de México, dice que al estar fuera del país no conoce bien
los problemas e ignora si realmente es necesaria su ayuda.